La historia del fútbol en Marruecos es una epopeya rica, marcada por la influencia de los marineros ingleses y los colonos franceses, antes de consolidarse con la creación de clubes emblemáticos y la fundación de la Federación Real Marroquí de Fútbol tras la independencia. Desde sus inicios informales hasta su integración en las grandes competiciones internacionales, el fútbol marroquí ha sabido forjarse una identidad propia, convirtiéndose en un símbolo de pasión y compromiso social. Larbi Ben Mbarek, leyenda del fútbol marroquí ‹ › Determinar los orígenes exactos del fútbol sigue siendo un reto, ya que este deporte ha evolucionado a lo largo de diferentes épocas y culturas. Formas primitivas de fútbol se practicaban en la antigua China y en la Europa medieval antes de transformarse de manera gradual. Sin embargo, fue en el Reino Unido, durante el siglo XIX, donde el fútbol adoptó la forma moderna que conocemos hoy. La verdadera revolución se produjo en 1863 en Londres, cuando los clubes ingleses establecieron reglas específicas, separando así el fútbol del rugby. Estas normas prohibían el uso de las manos y la violencia, aunque en ese momento eran bastante básicas y no incluían detalles sobre el número de jugadores o la duración de los partidos. Con el tiempo, se introdujeron árbitros, se reguló el tiempo de juego y se instauró el penalti en 1891. La creación de la Football Association en Inglaterra en 1863 y la del Sheffield Club en 1857 fueron hitos cruciales en la historia del fútbol. Posteriormente, el deporte adquirió una dimensión global con la fundación de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) en 1904 y la celebración de la primera Copa del Mundo en 1930, sentando las bases para el desarrollo y organización del juego tal como lo conocemos hoy. La llegada del fútbol a Marruecos Los relatos históricos sobre la introducción del fútbol en Marruecos varían, con dos versiones principales. Una sugiere que los marroquíes conocieron el fútbol a mediados del siglo XIX gracias a marineros ingleses que jugaban en los puertos marroquíes mientras sus barcos estaban en reparación. La otra versión atribuye la llegada del fútbol a los militares franceses y colonos durante el protectorado, quienes lo introdujeron de manera informal, sin una estructura oficial. El fallecido Hussein El Hayani, una figura destacada del periodismo deportivo marroquí, cuenta que el primer partido oficial en Marruecos se celebró en 1913 en Ain Taoujtate, entre colonos franceses de Fez y Mequinez, apenas un año después del establecimiento del protectorado. Fundación de clubes de fútbol La creación de la Unión Deportiva Marroquí de Casablanca en 1913 marcó un punto de inflexión para el fútbol en Marruecos. Tres años después, nació la Liga Marroquí, constituyendo el primer marco organizativo para las competiciones, aunque permaneció bajo administración colonial y estaba inicialmente reservada para los clubes europeos. El Racing Athletic Club de Casablanca (RAC) fue creado posteriormente, seguido de muchos otros clubes que dieron forma al panorama futbolístico marroquí. En 1920, se inauguró el Campeonato del Norte de África, reuniendo clubes de Marruecos, Argelia y Túnez, marcando así el inicio de interacciones regionales regulares. En esta dinámica, se fundó el Athletic Club de Tetuán en 1922, seguido por la Asociación del Gran Marruecos en Tánger en 1923, año en que también se creó el Olympic Club de Khouribga por la Oficina Cherifiana de Fosfatos. Este progreso se vio reforzado por la creación de la Copa del Norte de África en 1930, ganada por la Unión Deportiva Marroquí de Casablanca en 1932, el mismo año en que se fundó la Asociación Rabat-Salé. Al final de los años 1930, el fútbol marroquí continuó expandiéndose con la creación del Athletic Club de Kenitra en 1938, seguido por el nacimiento de la sección de fútbol del Wydad Athletic Club en 1939, que se convertiría en uno de los símbolos emblemáticos del fútbol nacional. Tras la Segunda Guerra Mundial, el fútbol marroquí entró en una nueva fase, marcada por la aparición de clubes con vocación nacional. En 1946, se creó la Asociación Magrebí de Fez, iniciada por Idriss Benzakour y un grupo de nacionalistas, así como el Mouloudia Oujda, mientras que la Unión Deportiva reemplazó a la Asociación Rabat-Salé, y el Hassania Agadir. Este impulso continuó con la fundación del Kawkab Marrakech por Idriss Ben Chakroun, el Unión Athletic Club de Casablanca y la Juventud Deportiva de Mohammedia. El año 1949 marcó un hito histórico con la creación del Raja Athletic Club por un grupo de sindicalistas, entre ellos Mahjoub Ben Seddik y Maati Bouabid, simbolizando desde su creación el vínculo entre el fútbol y el compromiso social y militante. Creación de la Federación Real Marroquí de Fútbol El fin de la era de la Liga Marroquí llegó en 1955, con el Wydad Athletic Club ganando la última edición del campeonato, coincidiendo simbólicamente con el fin del protectorado y el amanecer de una nueva era para el fútbol nacional, que entraría en una fase de reconstrucción y estructuración tras la independencia. Justo después de la independencia, se creó la Federación Real Marroquí de Fútbol, reemplazando a la Liga Marroquí de Fútbol, que formaba parte de la Federación Francesa de Fútbol, la cual incluía 22 ligas en varios países. Con su creación, la Federación Real Marroquí de Fútbol integró 310 equipos, lanzando el primer campeonato nacional ganado por el Wydad Athletic Club en 1956, seguido un año después por la organización de las competiciones de la Copa del Trono. En 1960, la FRMF se unió a la FIFA, y en 1963, se integró a la Confederación Africana de Fútbol (CAF), donde muchos clubes nacionales, incluido el Wydad Athletic Club, el Raja Athletic Club, las Fuerzas Armadas Reales y el Olympic Khouribga, brillaron. El fútbol marroquí vivió un período de prosperidad, con Marruecos convirtiéndose en el primer equipo africano en jugar el partido de repechaje África-Europa clasificatorio para la Copa del Mundo de 1962 en Chile, enfrentándose al equipo español en 1961. Los encuentros se llevaron a cabo el 12 y el 23 de noviembre de 1961, respectivamente en Casablanca y Madrid. España ganó el conjunto de los partidos tras vencer a Marruecos (1-0) en Casablanca y (3-2) en Madrid, clasificándose así para la Copa del Mundo.