DR ‹ › La final de la Copa Africana de Naciones 2025, que enfrentó a Marruecos y Senegal el pasado 18 de enero, se desarrolló en un ambiente particularmente tenso. Según Africa Intelligence, «las altercaciones en el campo y en las gradas» ocurrieron en «un clima ya bien establecido de tensión entre oficiales marroquíes y senegaleses». Con el objetivo de calmar las tensiones, Rabat organizó una reunión de emergencia la víspera de la final. Esta iniciativa pone de manifiesto el ambiente turbulento que rodea al evento deportivo, destaca la misma fuente. Los esfuerzos por acercar posturas se reflejaron especialmente en la publicación, el 17 de enero, de un segundo comunicado de la Federación Senegalesa de Fútbol, elogiando la «fraternidad entre los pueblos marroquí y senegalés». Un día antes, esta misma entidad había criticado las medidas de seguridad implementadas durante la llegada de su selección a la estación de tren de alta velocidad de Rabat-Agdal, tras un viaje desde Tánger. Este miércoles, el Primer Ministro senegalés instó, al término de una reunión con Aziz Akhannouch, a los marroquíes y senegaleses «a superar este episodio que, en ningún caso, debe ir más allá del simple ámbito deportivo. Nuestros desafíos comunes son mucho más importantes».