DR ‹ › Ante las severas condiciones meteorológicas que han azotado Marruecos en los últimos dos meses, especialmente en las llanuras del Gharb y el Loukkos, el rey Mohammed VI ha ordenado al gobierno implementar un amplio programa de ayuda y apoyo para las familias y comunidades afectadas, además de establecer las medidas regulatorias necesarias en estas circunstancias. En respuesta, el jefe de gobierno ha emitido un decreto que declara estos fenómenos meteorológicos como un evento catastrófico, designando a las comunas de las cuatro provincias más afectadas (Larache, Kenitra, Sidi Kacem y Sidi Slimane) como zonas de desastre, según un comunicado del departamento del jefe de gobierno. De acuerdo con la misma fuente, el gobierno ha lanzado un programa de ayuda y apoyo con un presupuesto provisional de 3 mil millones de dirhams, diseñado a partir de un diagnóstico exhaustivo de la situación en el terreno y una evaluación precisa de las repercusiones económicas y sociales de estas inclemencias. Este programa se estructura en torno a los siguientes ejes: - Asistencia para el realojamiento, compensación por pérdida de ingresos, rehabilitación de viviendas y pequeños comercios afectados, y reconstrucción de viviendas colapsadas, con un presupuesto total de 775 millones de dirhams. - Ayudas en especie y refuerzo de las intervenciones de emergencia en el terreno para satisfacer las necesidades esenciales e inmediatas de las comunidades, con un importe de 225 millones de dirhams. - Ayudas destinadas a agricultores y ganaderos, por un monto de 300 millones de dirhams. - Inversiones para la rehabilitación de infraestructuras viales e hidroagrícolas, así como para la restauración de redes básicas, que ascienden a 1,7 mil millones de dirhams. El monarca ha instruido al gobierno para que este programa se ejecute con ejemplaridad, rapidez y responsabilidad, permitiendo que los ciudadanos de las zonas afectadas recuperen sus condiciones de vida normales en el menor tiempo posible, señala el comunicado. Las inclemencias han provocado la inundación de más de 110,000 hectáreas y han obligado al desplazamiento de cerca de 188,000 personas en las provincias de Larache, Kenitra, Sidi Kacem y Sidi Slimane.