Las mujeres marroquíes viven más tiempo y cada vez están más educadas, pero siguen estando subrepresentadas en el mercado laboral y en los roles de toma de decisiones. El último informe del HCP muestra brechas persistentes entre los géneros en términos de empleo, ingresos y acceso a la educación, especialmente en las zonas rurales. Marruecos aún enfrenta un largo camino hacia la equidad de género en la educación, el empleo y la toma de decisiones. Así lo revela el informe anual del Alto Comisionado para el Plan (HCP), titulado «Las mujeres marroquíes en cifras». El documento, basado en encuestas nacionales y datos ministeriales, analiza las desigualdades y tendencias de género hasta 2024, proporcionando a los responsables políticos y a la sociedad civil una visión clara sobre la evolución del papel de las mujeres en la sociedad marroquí. Las mujeres en el mercado laboral En el ámbito laboral, la participación de las mujeres de 15 años o más es del 19,1%. Las mujeres divorciadas son las más activas, con una tasa del 41,3%, mientras que las viudas son las menos activas, con un 9,4%. Entre las mujeres con educación superior de entre 25 y 59 años, la participación alcanza el 33,9%, en comparación con el 92,1% de los hombres, una diferencia notable que destaca las persistentes brechas de género. La desigualdad también se manifiesta en las tasas de empleo: solo el 15,3% de las mujeres de 15 años o más están empleadas, frente al 60,7% de los hombres. La disparidad se acentúa en las zonas rurales, donde solo el 17,5% de las mujeres tienen empleo, en comparación con el 70,5% de los hombres. Entre las graduadas de educación superior, el 30,1% de las mujeres están empleadas, frente al 53,8% de los hombres. Las cifras de desempleo reflejan una situación similar. La tasa es del 19,4% entre las mujeres, en contraste con el 11,6% entre los hombres. Además, el 33,3% de las mujeres desempleadas poseen un título de educación superior, frente al 21,2% de los hombres. La brecha es aún más pronunciada entre los jóvenes que no trabajan, no estudian ni se forman (NEET): el 35,1% de las jóvenes se encuentran en esta situación, frente al 14,2% de los jóvenes. La educación sigue siendo otro ámbito de desigualdad. En 2024, entre las personas de 25 años o más con al menos un nivel de educación secundaria inferior, el 32,7% eran mujeres, mientras que el 45,7% eran hombres. Las tasas de alfabetización son más altas, con el 96,7% de las jóvenes de 15 a 24 años alfabetizadas, frente al 98,3% de los jóvenes. Sin embargo, las zonas rurales continúan rezagadas: para las niñas de 15 a 17 años, la inscripción escolar alcanza el 100% en las ciudades, pero solo el 55% en las áreas rurales. Trabajo no remunerado, representación y violencia El informe también explora cómo las mujeres distribuyen su tiempo entre el trabajo doméstico y profesional. Según una encuesta sobre el uso del tiempo de 2012, las mujeres dedican el 79% de su carga de trabajo productiva al trabajo doméstico y solo el 21% a actividades profesionales. En contraste, los hombres destinan solo el 12% de su tiempo productivo al trabajo doméstico, dedicando el 88% al empleo remunerado. Este desequilibrio se extiende a la representación en la vida pública y la toma de decisiones. Entre 2021 y 2024, las mujeres representaron el 22,6% de los miembros del gobierno, el 24,3% de los parlamentarios, el 39,8% de los representantes regionales y el 29,8% de los responsables municipales. El HCP también investigó la pobreza y vulnerabilidad en los hogares encabezados por mujeres, utilizando datos de 2022. Solo el 2,5% de estos hogares viven en pobreza monetaria, y el 11,1% enfrentan vulnerabilidad, en comparación con el 4,1% y el 13,3%, respectivamente, para los hogares dirigidos por hombres. Finalmente, el informe destaca la violencia contra las mujeres, un problema social persistente. En 2019, el 56% de las mujeres de 18 a 64 años reportaron haber sufrido al menos una forma de violencia. Esto incluye el 15,4% que sufrió violencia en el lugar de trabajo y el 52,1% que experimentó violencia doméstica o conyugal.