DR ‹ › El Alto Comisionado para el Plan ha informado que la economía marroquí ha experimentado una desaceleración en su crecimiento, registrando un 4 % en el tercer trimestre de 2025, en comparación con el 5 % del mismo período en 2024. Según un comunicado de la institución, este crecimiento ha sido sostenido principalmente por la demanda interna, a pesar de una inflación controlada y una creciente necesidad de financiamiento para la economía nacional. Las actividades no agrícolas mostraron una desaceleración, cayendo del 5,7 % al 3,8 %, mientras que el sector agrícola se recuperó con un incremento del 4,7 %, tras haber caído un 5,1 % el año anterior. El valor añadido del sector primario avanzó un 2,6 %, en contraste con una disminución del 4,2 % el año pasado, gracias a un aumento del 4,4 % en la agricultura, a pesar de una caída del 24,4 % en la pesca, que previamente había registrado un incremento del 13,4 %. El sector secundario también se desaceleró, con un crecimiento del 3,8 % frente al 6,9 % en 2024. Esta ralentización se debe a una disminución en la construcción y obras públicas (5,6 % frente a 6,8 %), las industrias extractivas (5,2 % frente a 14 %), y la manufactura (2,6 % frente a 6,6 %). Sin embargo, las actividades relacionadas con la electricidad, el gas, el agua y la gestión de residuos crecieron un 5,9 %, frente al 4,6 % anterior. El sector terciario también experimentó una desaceleración, pasando del 5 % al 4,2 %. Esta ralentización afectó a los sectores de hostelería y restauración (7,4 % frente a 12,3 %), los servicios financieros y de seguros (6,8 % frente a 7,9 %), la educación, la salud y el trabajo social (5,7 % frente a 6,8 %), el transporte y almacenamiento (3,5 % frente a 7,5 %), el comercio y reparación de vehículos (3,2 % frente a 4,7 %), la investigación y desarrollo y los servicios a empresas (2,8 % frente a 4,3 %), y los medios y la comunicación (1,5 % frente a 2,2 %). En contraste, el valor añadido de los servicios públicos y la seguridad social avanzó un 4,8 %, frente al 4,3 %, y las actividades inmobiliarias experimentaron un ligero aumento del 0,9 %, tras una caída del 1,7 % el año anterior. En general, el crecimiento de las actividades no agrícolas se desaceleró, pasando del 5,7 % al 3,8 %. En este contexto, el producto interno bruto (PIB) en volumen, ajustado por las variaciones estacionales, avanzó un 4 %, frente al 5 % del año anterior, debido a un aumento de los impuestos sobre los productos netos de subvenciones del 4,8 %, comparado con el 9,9 % anterior. A precios corrientes, el PIB creció un 5,7 %, frente al 8,7 % en 2024, lo que provocó una desaceleración de la inflación al 1,7 %, frente al 3,7 % anteriormente.