DR ‹ › En un discurso contundente, el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune arremetió anoche contra los países que han establecido lazos diplomáticos con Israel, aunque evitó mencionarlos directamente. Los acusó de intentar «sembrar la confusión y la discordia entre Argelia y Túnez». «Algunos buscan romper el vínculo fraternal entre Argelia y Túnez, creyendo que eso haría a Túnez más vulnerable», afirmó Tebboune ante el Parlamento. «Los defensores de la normalización piensan que aislando a Túnez de Argelia, se convertiría en una presa fácil. Subestiman a los tunecinos. Intentan dividirnos y crear disensiones», subrayó. Tebboune también denunció lo que calificó como un «intento de desestabilización» dirigido contra su vecino oriental. Afirmó que «la seguridad de Argelia y la de Túnez están estrechamente ligadas. La seguridad de Argelia es la prolongación de la de Túnez, y viceversa; quien amenaza a Túnez amenaza a Argelia». Estas declaraciones se producen en un contexto de tensión en Túnez, tras la firma de un acuerdo de cooperación militar el 7 de octubre en Argel entre ambos países. La oposición tunecina, tras conocer las cláusulas confidenciales del acuerdo filtradas en redes sociales, acusa al presidente Kaïs Saïed de someter a Túnez a un «protectorado argelino». Al señalar a los «normalizadores con Israel» como responsables de los intentos de «sembrar la discordia» con Túnez, Tebboune retoma un viejo estribillo. «La situación se complicó aún más después de la recepción en agosto de 2022 al presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Ghali. Desde entonces, Túnez es el blanco de un complot. Argelia está a su lado. Nunca abandonaremos a Túnez, a pesar de lo que algunas partes deseen», declaró en una entrevista en marzo de 2023 al canal catarí Al Jazeera. «Kaïs Saïed es el símbolo de la voluntad del pueblo. No es un presidente impuesto o instalado tras un golpe de Estado», añadió Tebboune. Anoche, frente a las dos Cámaras del Parlamento, Tebboune volvió a elogiar «las cualidades y competencias del presidente tunecino Kaïs Saïed», a quien destacó como alguien que no es «un normalizador» con Israel.