DR ‹ › Un silencio elocuente. El 23 de febrero, Bolivia anunció oficialmente que dejaba de reconocer a la «República Árabe Saharaui Democrática (RASD)». Dos días después de esta decisión, el Polisario aún guarda silencio. No ha habido ninguna declaración de sus líderes para condenar o lamentar la medida adoptada por La Paz. Los medios afines al movimiento también han optado por la cautela. Se han limitado a difundir la reacción de Evo Morales, expresidente boliviano (2006 - 2019), quien criticó la decisión. «Condenamos la decisión del gobierno de Rodrigo Paz de suspender unilateralmente las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática. Esta acción va en contra de los principios de nuestra Constitución y de la tradición democrática y anticolonial de Bolivia», escribió en la plataforma X. Es importante recordar que el 20 de enero de 2020, Bolivia, entonces bajo la presidencia interina de Jeanine Áñez, ya había suspendido sus relaciones con la «RASD». Esta suspensión fue levantada el 15 de septiembre de 2021, tras la elección de Luis Arce, exministro de Economía bajo Evo Morales, como presidente en octubre de 2020 bajo la bandera del Movimiento al Socialismo, el partido fundado por Evo Morales.