DR ‹ › Después de un prolongado silencio, Sultana Khaya ha reaparecido para desmentir cualquier rumor de una supuesta «escisión» con el Polisario. Desde Alicante (España), donde reside tras dejar el Sahara en junio de 2022 rumbo a Las Palmas, ha acusado en un video a los agentes marroquíes de ser los artífices de su presunta «deserción». Khaya ha reafirmado su «lealtad» al Frente Polisario. En los últimos días, saharauis de los campamentos de Tinduf la han acusado, a través de mensajes en redes sociales, de haberse alejado del Polisario y de adoptar la postura marroquí respecto al Sahara Occidental. Es evidente que Sultana Khaya ha tomado distancia del movimiento liderado por Brahim Ghali. No ha sido invitada por la dirección del Frente a participar en ciertas reuniones internacionales. Su ausencia en la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se celebra en Ginebra del 23 de febrero al 31 de marzo, es un claro ejemplo. Tampoco ha sido convocada a los encuentros de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS), organizados en los campamentos de Tinduf, en Argel o en Europa. Este distanciamiento de Khaya recuerda al de Aminatou Haidar desde la muerte, en 2016, del antiguo líder del Polisario, Mohamed Abdelaziz. Haidar ha mantenido en gran medida su relevancia político-mediática gracias a sus apoyos en España.